En tanto, la física, que es la fiel estudiosa de este fenómeno, tiene dos disciplinas internas que se dedican, por separado, a ahondar en este tema del movimiento. Por un lado está la cinemática que se ocupa de estudiar el movimiento en sí y del otro lado la dinámica que se ocupa de las causas que motivan los movimientos. La cinemática, entonces, estudia las leyes del movimiento de los cuerpos a través de un sistema de coordenadas. Se centra en la observación de la trayectoria del movimiento y siempre lo hace en función del tiempo que se toma la misma. La velocidad (ritmo que cambia la posición) y la aceleración (ritmo con el que cambia la velocidad) serán las dos cantidades que permitirán descubrir cómo cambia la posición en función del tiempo. El cuerpo o partícula puede observar los siguientes tipos de movimiento: rectilíneo uniforme, rectilíneo uniformemente acelerado, circular uniforme, parabólico y el armónico simple. Y retomando, la dinámica, que es la que se ocupa de lo que no se ocupa la cinemática, que es de los factores que causan el movimiento, utiliza las ecuaciones para determinar qué moviliza a los cuerpos. Pero todo este vasto conocimiento en el estudio del movimiento que les expusimos arriba, sin dudas, también se le debe a los grandes estudiosos que desde el siglo XVII, aproximadamente, ya estaban haciendo ensayos y pruebas para avanzar en este tópico. Entre ellos se cuentan el físico, astrónomo y matemático Galileo Galilei, quien estudió la caída libre de los cuerpos y de las partículas en planos inclinados, le siguieron Pierre Varignon, avanzando en la noción de aceleración y ya en el siglo XX, Albert Einstein, trajo más luz al tema con la teoría de la relatividad.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Marco Teórico
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